EL PROFETA ELÍAS
Por : Rabbi Marc Rubenstain
Para el judaísmo, el profeta Elías (Eliyahu HaNaví) es una de las figuras más fascinantes y queridas. Su papel evoluciona de manera increíble: pasa de ser un guerrero espiritual severo en el texto bíblico a convertirse en un protector compasivo, un visitante místico y el anunciador de la era mesiánica en la vida diaria actual.
Según la Biblia Hebrea (El Tanaj)
En los Libros de los Reyes, Elías es retratado como un profeta del siglo IX a.e.c. (antes de la era común) que opera principalmente en el Reino del Norte de Israel.
- El defensor del monoteísmo: Su misión principal fue combatir la idolatría, especialmente el culto al dios pagano Baal, introducido por la reina Jezabel y el rey Ajab. Su momento cumbre es el desafío en el Monte Carmelo, donde demuestra el poder del Dios de Israel frente a los falsos profetas.
- El celo intransigente: Elías es un profeta de fuego y extremos. No tiene piedad con la injusticia social ni con la apostasía (el abandono de la fe).
- Su partida mística: Elías no muere de forma humana en el texto bíblico. Según Melajim Bet (2 Reyes 2), es arrebatado al cielo en un torbellino por un carro de fuego y caballos de fuego.
- El heraldo del Mesías: El último libro de los profetas, Malaquías (3:23-24), sella su destino eterno con una profecía clave: Dios enviará a Elías antes del "día de Dios, grande y temible" para reconciliar a los padres con los hijos.
En la Sinagoga y la liturgia actual
Hoy en día, Elías no es solo un personaje histórico; es una presencia espiritual activa que conecta el presente con la redención futura.
- El cierre del Shabat (Havdalá): Cada sábado por la noche, cuando el Shabat termina, las familias y las comunidades cantan Eliyahu HaNaví. Se le invoca en este momento exacto porque el Shabat es un "anticipo" del mundo venidero, y dado que Elías no puede viajar en Shabat, se le pide que venga al comenzar la nueva semana para anunciar al Mesías.
- Estudio de la Torá: En la tradición talmúdica, cuando los sabios no logran resolver un dilema legal o teológico complejo, se utiliza la expresión TEIKU (un acrónimo que significa "El tisbita [Elías] resolverá las preguntas y dificultades"). Se cree que cuando él regrese, aclarará todas las dudas de la ley judía.
En el hogar y la familia judía
En la intimidad del hogar, Elías se convierte en el "invitado invisible" que protege los momentos más importantes del ciclo de vida judío.
En la cena de Pésaj (El Seder)
Durante la Pascua judía, se coloca en el centro de la mesa una copa hermosa llena de vino reservada exclusivamente para él (La Copa de Elías). Avanzada la noche, se abre la puerta principal de la casa para invitarlo formalmente a entrar, mientras los niños observan la copa con atención para ver si el nivel del vino baja un milímetro, simbolizando la esperanza colectiva de la redención.
En el nacimiento de un niño (El Brit Milá)
En cada circuncisión ritual, se designa una silla especial, a menudo ornamentada o elevada, llamada Kisé Shel Eliyahu (La Silla de Elías). La tradición cuenta que tras haber quejado Elías en la Biblia de que el pueblo de Israel había abandonado el pacto, Dios lo encomendó a presenciar cada circuncisión para atestiguar que los judíos siguen cumpliendo fielmente su promesa generación tras generación. Se le considera el ángel protector de los niños recién nacidos.
En resumen, para el judío contemporáneo, Elías representa la esperanza inquebrantable. Es el puente entre el mundo que es y el mundo perfecto que está por venir.