DECLARACIONES DEL PRIMERO MINISTRO BENJAMIN NETANYAHU
POR Ruth Zvi
Declaración del primer ministro Benjamín Netanyahu sobre la liberación de rehenes
Ciudadanos de Israel, hermanos y hermanas.
Esta es una noche emocionante. Una noche de lágrimas, una noche de alegría.
Porque mañana volverán los hijos a casa.
Es un acontecimiento histórico que mezcla la tristeza por la liberación de asesinos y la alegría por la devolución de rehenes.
Es un evento histórico que algunos no creyeron que sucedería. Pero nuestros combatientes creyeron. Muchos en el pueblo creyeron. Y yo creí.
Sé que hay muchas disputas entre nosotros. Pero en este día, y espero también en el período que se abre, tenemos todas las razones para dejarlas de lado.
Porque con fuerzas conjuntas hemos logrado victorias enormes. Victorias que asombraron a todo el mundo.
Y quiero decir: en todos los lugares donde luchamos — ganamos.
Pero al mismo tiempo debo decirles: la campaña no ha terminado.
Aún tenemos desafíos de seguridad muy grandes por delante.
Parte de nuestros enemigos intentan reconstituirse para atacarnos de nuevo.
Y como decimos — “estamos encima de eso”.
También hay grandes oportunidades que no conocíamos — precisamente por las victorias que logramos.
Estoy convencido de que con fuerzas conjuntas superaremos los desafíos y aprovecharemos las oportunidades.
Durante la guerra, mi esposa y yo nos encontramos muchas veces con las familias de los rehenes.
Vimos su dolor, su añoranza, sus lágrimas.
Esos encuentros me acompañaron en cada decisión que tomé en la guerra.
Abrazamos a las familias, y les prometí: “No callaré hasta devolver a sus seres queridos”.
Quiero agradecer a los soldados de las FDI, a los comandantes, a las fuerzas de seguridad, a las familias enlutadas que perdieron lo más preciado, a nuestros valientes heridos que cargan su dolor en el cuerpo y en el alma, y quiero agradecerles a ustedes, ciudadanos de Israel.
Ustedes se mantuvieron firmes, día tras día, con amor por nuestra nación y con fe en la justeza de nuestro camino.
Mañana es el comienzo de un camino nuevo.
Un camino de reconstrucción, un camino de sanación, y espero — un camino de unión de corazones.
Juntos continuaremos fortaleciendo a nuestro país,
juntos seguiremos ganando,
y con la ayuda de Dios — juntos aseguraremos la eternidad de Israel.